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Introducción:
La historia Argentina no tiene antecedentes de una crisis tan compleja como la que transitamos en la actualidad y que se expreso dolorosamente en el mes de Diciembre del 2001. La trama de incertidumbre social, económica, política e incluso cultural puso en duda la efectividad de las instituciones del Estado de Derecho para resolver un intrincado conflicto nacional que muestra un penoso escenario con mas del 50% de la población debajo de la línea de pobreza. La gran mayoría de nuestra sociedad esta en vías de disolución que se muestran con exclusión social, desocupación, desnutrición, mortalidad infantil, inseguridad y violencia en el denominado Granero del Mundo.
No llegamos a esta situación por fatalismo histórico, sino mediante la aplicación de políticas tendientes a producir una fuerte concentración de la riqueza, cuyo derrame hacia los sectores populares nunca se produjo. Es por eso que más allá de los innumerables diagnósticos, el resultado ha sido uno solo y es la estrepitosa caída de los niveles de ingreso de la amplia mayoría de la población.
A medida que el Estado Nacional y Provincial fueron debilitados en su rol de equilibrar las diferencias, los Municipios "tuvieron que poner la cara" ante la crisis. No solo recibieron la trasferencias directa e indirecta de servicios, sin los recursos correspondientes, sino también la responsabilidad de atender directamente en el territorio a la expresión humana y no estadística de las consecuencias de esta crisis.
Muchos dirigentes políticos ponen énfasis en optimizar la construcción de una red social que permita un paliativo a las consecuencias de las políticas económicas instrumentada en los últimos años. Para nosotros el problema no es de contención social sino de redistribución del ingreso.
En 1974, el promedio de ingresos del 10% de la Población económicamente más rica, percibía 13 veces más que el promedio de ingresos del 10% de la población económicamente mas pobre.
En el 2002, el resultado será que el 10% de la Población más rica perciba 34 veces más que el 10% más pobre.
En la década del 90, se produjo la siguiente participación de los sectores sociales en la distribución del PBI.
| Desde 1990 a octubre del 2002: |
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| Estratificación Social Baja |
- 43% del PBI |
| Estratificación Media Baja |
- 25% del PBI |
| Estratificación Media Plena |
- 11,5% del PBI |
| Estratificación Alta |
+22,6% del PBI |
Estos datos muestran las causas de la crisis que describimos con anterioridad.
La lucha contra la pobreza, la exclusión y la marginación no es otra que una equitativa distribución de la riqueza.
En nuevo lenguaje político, se diría que la preocupación exclusiva de los gobierno por atender "la contención social" descuidando las políticas tributarias y fiscales que modifiquen la distribución del ingreso, son "funcionales" a las políticas que generaron la crisis. Para nosotros esa "funcionalidad" es sinónimo de complicidad por omisión.
Nuestra Federación ha tenido la sensación de predicar en el desierto.
Durante muchos años reclamamos la revisión del Régimen Municipal, para transformar al Estado Local como una institución estatal ubicada en la base de las economías y en las sociedades de nuestra provincia y del país.
Reclamamos insistentemente a los Poderes Públicos que los municipios jueguen un papel central en el desarrollo local.
Nos negamos a aceptar el concepto vació de AUTONOMIA MUNICIPAL, ya que la experiencia indica que se trasfieren responsabilidades políticas y se reducen los recursos, para asegurar la aplicación de las políticas de ajuste estructural impulsadas desde los Organismos Financieros Internacionales.
Mientras se debate como serian las leyes o cartas orgánicas, la cantidad de concejales, o como será en definitiva la AUTODETERMINACION del Partido Político o las fracciones que gobiernan, se deja de lado lo esencial, lo sustancial.
Una sociedad es fuerte si sus municipios son capaces de representar y organizar a los ciudadanos a nivel local. Esto abarca aspectos político-institucionales; económicos; sociales y laborales que permitan a las comunidades "cohesionarse" desde la base para alcanzar altos niveles de excelencia de la democracia participativa; de la creación de empresas y redes productivas de protección social; de educación y salud; de calificación profesional; y servicios esenciales en general.
Por ello, los representante de los trabajadores, estamos convencido que los municipios son la primera trinchera en la lucha contra el Neo-Liberalismo, por que promover el desarrollo local y responder a las consecuencias que generaron estas políticas, se pueden bloquear las distorsiones económicas que producen la Globalización y el Libre Mercado.
Nuestra predica por lograr reformas en la distribución de los recursos coparticipables y nuestras propuestas permanentes por optimizar los gastos se encuadran dentro de esta concepción. Atacar la pobreza desde la redistribución de los recursos, con un Estado Municipal al servicio de los intereses del conjunto y no como asistencialista al servicio de intereses económicos concentrados.
El Neo-Liberalismo cuestiono el Rol del Estado, lo debilito para evitar su capacidad de redistribuidor de la riqueza. En esa óptica puso a los trabajadores del sector público en el banquillo de los acusados. La Estabilidad en el Empleo, sus leyes laborales y sus conquistas sociales eran parte de la responsabilidad del DEFICIT FISCAL.
El Estado fue uno de los sectores que mas expulso mano de obra y el resultado esta a la vista. Lamentablemente en nuestro sector, aún observamos que algunas autoridades municipales han comprado este Modelo de exclusión ratificando su "complicidad por omisión".
Aspiramos a que los Intendentes Municipales y Presidentes Comunales dejen de actuar como gerenciadores del modelo económico de destrucción nacional y asuman su responsabilidad en la defensa de los recursos locales, para aportar a la redistribución de la riqueza y no a la generación de la pobreza.
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