Movimiento Obrero

“Es fundamental que el movimiento obrero tenga un proyecto político para debatir con la sociedad”

En el marco de la Cumbre de los Pueblos llevada adelante en el edificio Néstor Kirchner de FESTRAM, desde Sindical Federal tuvimos la oportunidad de conversar con Claudio Leoni, secretario general del sindicato. Una charla sobre la coyuntura general que estamos viviendo, la convocatoria a la Cumbre y su análisis sobre el futuro de un dirigente que es el secretario general de la Federación de Trabajadores Municipales de Santa Fe (Festram)  y referente nacional de la Corriente Federal de Trabajadores. 



Por LAUTARO FERNÁNDEZ ELEM para SINDICAL FEDERAL



SF: Parece que se ha encaminado la construcción de unidad en el movimiento obrero. Costó pero la iniciativa de la Corriente y del Frente Sindical hoy orientan. ¿Dónde pensás que está el eje de la construcción para sostener esa unidad y hacerla crecer?

CL: El eje tenemos que ponerlo en lo que planteó Amichetti: el problema que tenemos es la capacidad de organizarnos para consolidar los modelos económicos y sociales que nos convienen a los trabajadores, no alcanza con tener un buen gobierno. La experiencia son los grandes avances que hicimos con Néstor y Cristina y que en una elección se los llevaron puestos como a buena parte de nuestras conquistas. El debate es qué hacemos con el modelo propio.

Hemos tenido muchas experiencias de este tipo. Lo vemos con lo que ocurre con la integración latinoamericana: el trabajo de Néstor, Chávez, Lula, Correa fue enorme, llegamos a grados de organización altísimos para negociar con otros bloques de países; pero hoy tenemos a Lula preso, a Cristina y a Correa perseguidos. Hay que hacer una revisión de eso sin abandonar la resistencia. El movimiento obrero expresa que hay una comprensión de la unidad para resistir este modelo que no es un modelo local, se ha generado en un nuevo contexto internacional que es conocido. La guerra comercial entre China y Estados Unidos que intenta imponer sus condiciones geopolíticas en América Latina. Bolsonaro y Macri que se alinearon a esas condiciones y el resultado es este.

El movimiento obrero argentino tiene características particulares que lo ubican por encima del resto en América Latina en organización y peso político. ¿Es posible la integración de los trabajadores latinoamericanos y sus experiencias sindicales?

Creo que hay que perfeccionarla, partimos de historias distintas. Nadie puede negar que Argentina es una situación especial, tuvimos al fenómeno del peronismo como integrador de la clase trabajadora y en consecuencia logramos altos grados de desarrollo organizativo y de derechos. En los proceso de integración creo que es posible llevar lo mejor de nuestros modelos sindicales. Hay experiencias interesantes con la CUP de Brasil, la PIT-CNT de Uruguay, el de Bolivia es un sindicalismo combativo y politizado. Cuando podamos avanzar en las necesidades político económicas generales vamos a poder crecer en la integración de lo sindical.

SF: ¿Qué balance hacen desde la Corriente de estos años de trabajo? La situación nacional es crítica pero sindicalmente parece que hubo frutos.

CL: Siempre pensamos que nuestra familia es la mejor (risas). El papel de la Corriente fue vital: promovió la necesidad de recuperar la visión necesaria de un proyecto. El fracaso político de los doce años de kirchnerismo fue que nos mostraron otro camino y un gran sector de la sociedad lo siguió y perdió la noción de proyecto. Que el movimiento obrero tenga un programa político para debatir con la sociedad es la recuperación de un valor histórico de la CFT. La decisión de ganar la calle y dar las disputas más allá de lo que hacía la conducción de la CGT fue fundamental. Cuando empezamos estábamos solos, después se sumó la CTA y se creó el Frente Sindical para el Modelo Nacional. El proceso de resistencia tiene en la Corriente un motor no único pero sí muy importante.

SF: Quizás desde el centro se ve de otra manera. La experiencias sindical y política santafesina parece ser exitosa: se logró la unidad electoral luego de una gran PASO ¿Hubo demasiada disgregación?¿Falta de acuerdos políticos?

CL: Las cosas como se ven desde el centro y no desde la periferia hay que revisarlas. Se piensa que la unidad se construye sólo desde la lista única. Eso es un error. Nosotros salimos a la calle a plantarnos en contra de la reforma laboral, previsional, etc. Uno de los senadores que votó varias de esas leyes es el gobernador electo (en referencia a Omar Perotti). Para poner condiciones a que eso no se repita, creamos un espacio interno con la convicción de que la unidad es el camino. Eso logró posicionarnos de cara a un gobierno nacional popular con mejores condiciones que si no hubiéramos participado en un proceso interno levantando las banderas de resistencia que no había levantado el candidato. Hoy que se da un proceso electoral nos parece importante que esas banderas no se bajen y es importante nuestra presencia en la lista que ayudó a que el peronismo gane la provincia. Lo que esperamos es que sea otro peronismo, no el que gobernó la provincia en el liberalismo. Para eso tiene que haber una condición sine qua non más allá de lo que hagamos en Santa Fe: si el modelo nacional no es al que aspiramos sólo se va a consolidar el modelo agroexportador a favor de las empresas exportadoras de esta provincia.

Falta poco para las elecciones y ojalá para el cambio de gobierno. El proceso anterior terminó con muchos conflictos entre la conducción del movimiento obrero y los ámbitos políticos. ¿Hubo autocrítica, revisión de ambos lados?

CL: Esperemos. Creo que sí. En el gremio habíamos tenido una discusión interna que no escapó al conjunto. Estuvimos en contra de llevar medidas de fuerza en contra del impuesto a las ganancias. Creíamos había otro mecanismo y no debilitar a un gobierno popular. Otros sindicatos entraron en esa confrontación, debilitaron al gobierno. Moyano ha dicho que se equivocó y eso es valorable. Esperemos que crítica sea honesta y nos permita construir la unidad del movimiento sindical.

Uno de los debates que está en boga es la transformación del trabajo: las nuevas tecnologías, la flexibilización, etc. ¿Cómo entra este tema en los municipales?

Hay una gran responsabilidad de nuestra dirigencia y una gran discusión a resolver entre los municipales. Un gran sector del sindicalismo municipal es muy tradicional, está acostumbrado a moverse en las condiciones clásicas de un municipio que son alumbrado, barrido y limpieza. Son dirigentes muy representativos pero que no logran dar el salto a pensar lo que está ocurriendo hoy en un proceso de transferencia de recursos del Estado. En los noventa se transfirió la educación a las provincias, y como la educación, a los municipios se le transfirieron responsabilidades sin los recursos necesarios. Nos quedamos con un sindicalismo que no vio los cambios, nuevas labores y funciones que se estaban dando. Nuestra tarea es pensar en la etapa de las ciudades inteligentes. No pueden quedar en mano de quienes gobiernan la tecnología, tienen que estar al servicio de la gente, para que haya mejoras en la vivienda, en condiciones medio ambientales, etc. Es un debate que empezamos a dar y que va a generar rispideces sobre cómo llevar el sindicalismo municipal en este contexto.

Finalmente ¿Cómo están Festram?¿Cómo están los municipales de Santa Fe?

Nuestra provincia es la única que tiene una base de derechos para todos los trabajadores por igual. Tenemos un sistema de estatutos que hace que todos los trabajadores municipales y comunales estén alcanzados por el derechos a la estabilidad laboral que garantiza la constitución. Están establecidos todos los derechos de igual manera para una compañera de Pozo Borrado que de la ciudad de Rosario. Está bastante regulada la carrera administrativa, tenemos una ley de paritaria que nos pone en pie de igualdad, hemos logrado la conformación de comités mixtos sobre higiene y seguridad en muchas comunas, y en materia salarial venimos tratando de defender el salario de la mejor manera posible. Desde hace tres años se firma la cláusula gatillo, no es más que perder menos pero es importante. Obviamente la crisis que vivimos se nota, aquí tengo una lista de siete municipios que no han pagado los aguinaldos y que nos bajan a tierra de los problemas que tienen nuestros compañeros.

Inicio
X